El presidente de EE.UU. sigue con sus definiciones y amenazas hacia Irán. Por su desarrollo del plan nuclear y especialmente por el paso por el estrecho de Ormuz. Habló de una resolución rápida del conflicto y novedades importantes en las próximas 48 horas.
Donald Trump afirmó en una entrevista con el programa Morning with Maria por Fox News que el conflicto en Medio Oriente podría estar cerca de su fin y habló de “dos días maravillosos” que, según él, marcaron un punto de inflexión en la crisis. Sin ofrecer detalles precisos sobre negociaciones concretas, el mandatario sostuvo que hubo avances significativos detrás de escena y que varias partes involucradas estarían evaluando seriamente una salida al enfrentamiento.
Trump insistió en que su experiencia previa en política exterior le permite interpretar señales que otros no ven y sugirió que existe un cansancio generalizado entre los actores del conflicto. En ese contexto, remarcó que “nadie gana con una guerra larga” y que hay presiones económicas y estratégicas que empujan hacia una resolución.
Al referirse a los “dos días maravillosos”, dejó entrever que se produjeron contactos clave y posibles acuerdos preliminares, aunque evitó confirmar si hubo mediación directa de Estados Unidos u otros países. También criticó la gestión actual de la política exterior estadounidense, señalando que podría haberse llegado antes a este escenario con un liderazgo distinto.
Finalmente, Trump se mostró optimista sobre un desenlace cercano, aunque reconoció que la situación sigue siendo frágil. Según su visión, las próximas jornadas serán determinantes para confirmar si efectivamente se encamina el final de la guerra o si las tensiones vuelven a escalar.
Mientras tanto, Trump siguió su disputa con el papa León XIV a la que se sumó el vicepresidente J.D. Vance.


